Planificación de nuestra Jubilación: ahorrar hoy para disfrutar mañana
Planes de Pensiones Zurich: conocer la verdad sobre el sistema de pensiones de la Seguridad Social
Todos hemos alguna vez pensado en nuestra jubilación, sea al planificar los años futuros o al leer las preocupantes noticias en los periódicos sobre el estado del sistema público de pensiones. A todos nos han ocurrido las mismas preguntas: ¿Será que tendré suficiente dinero para tener una buena jubilación? ¿Habré descontado lo suficiente? ¿Será que el sistema público de pensiones seguirá funcionando como hasta ahora o no habrá suficiente gente descontando, para cuando nos toque a nosotros?... esas y muchas preguntas son la razón por la cual hemos escrito este apartado en nuestra web: para dara a conocer la verdad sobre el sistema de pensiones de la Seguridad Social en España y de la suma importancia de salvaguardar nuestro porvenir con un plan de pensiones o un producto de ahorro que garantize un dinero del cual podremos vivir cuando llegue nuestra jubilación.
Aunque una jubilación larga y confortable es algo que la mayoría de los ciudadanos cree tener asegurada, cuando llega el momento de jubilarse muchos descubren que la realidad es distinta de la esperada, sufriendo una merma importante en sus ingresos que les impide mantener el nivel de vida adquirido hasta entonces. La mayoría de personas se imagina su jubilación como una vida sin trabajo y llena de diversiones, pero esa visión no siempre es realista. La insuficiencia de la pensión pública de jubilación por una baja cotización en la Seguridad Social, la falta de planificación financiera para hacer frente a los gastos que se generen durante el retiro o el posible aumento de los mismos (por ejemplo, en caso de dependencia) son algunos de los factores que pueden comportar un descenso del nivel de vida. Así, si se desea evitar esta situación, en muchos casos irreversible al no disponer las personas del tiempo requerido para acumular el capital necesario, resulta fundamental realizar una adecuada planificación financiera de la jubilación. Sin embargo, pese a su obviedad, lo más importante en cualquier planificación de la jubilación es tenerla presente. Es decir, pensar en ella, reflexionar sobre qué sucederá en el momento en que dejemos de trabajar y cuánto necesitaremos para mantener nuestro nivel de vida.
A lo largo de su vida, las personas atraviesan distintas y sucesivas etapas y las circunstancias personales y familiares (edad, estado civil, ingresos y gastos, capacidad de ahorro…) son diferentes y, por lo tanto, también lo son sus necesidades. Asimismo una persona afrontará situaciones ordinarias (compra/alquiler de vivienda, familia, consumo de bienes y servicios…) y puede tener que afrontar otras extraordinarias (accidentes, fallecimiento anticipado, incapacidad…). Ambas merecen ser valoradas y tenidas en cuenta con el objetivo de que, en su caso, las extraordinarias no dificulten, incluso impidan, el desarrollo de las ordinarias.
El objetivo de la planificación es garantizar que en todos los momentos de la vida de una persona estén cubiertas sus necesidades económicas, minimizando la repercusión de las posibles situaciones extraordinarias en el desarrollo de las ordinarias.
El Sistema Público de Pensiones
Primero hablaremos del estado actual y en qué consiste exactamente el sistema público de pensiones: El Estado Español a través de la Seguridad Social, trata de dar cobertura a una serie de necesidades que en el terreno
personal presentan los ciudadanos (enfermedad, accidente, jubilación, desempleo, orfandad…).
Esta protección se instrumenta a través de una serie de prestaciones económicas, servicios sanitarios, asistencia
y servicios sociales, gestionados por órganos públicos. Asimismo, podemos distinguir actualmente dos clases de
pensiones:
- Contributivas. Cubren supuestos en los que, ante la ocurrencia de una serie de contingencias, los trabajadores pierden, temporal o definitivamente, las rentas que percibían por su trabajo (Por ejemplo, jubilación, desempleo, viudedad…). Su concesión está generalmente supeditada a la previa cotización en la Seguridad Social siempre que se cumplan los demás requisitos exigidos.
- No contributivas. Cubren a las personas en estado de necesidad que carezcan de recursos económicos propios suficientes para su subsistencia, cuando nunca hayan cotizado o bien no lo hayan hecho el tiempo suficiente para alcanzar las de nivel contributivo por la realización de actividades profesionales.
Viabilidad del sistema público de pensiones:
Las pensiones contributivas de la Seguridad Social en España se basan en el sistema de reparto. Ello significa que,
a diferencia del sistema de capitalización propio de los productos privados, las pensiones “de hoy” se satisfacen
con cargo a las cotizaciones “de hoy” (Lo que subyace en este sistema es un pacto intergeneracional de transferencia de rentas por el que los trabajadores en
activo pagan las pensiones de los trabajadores jubilados).
Sin embargo, desde hace años se observa lo que viene denominándose como involución de la pirámide
demográfica, es decir, el envejecimiento de la población como consecuencia de que cada vez se incrementa en
mayor medida el número de personas mayores que el de personas jóvenes.
Además, cada vez es mayor la esperanza de vida de las personas mayores y, en consecuencia, mayor el período
de tiempo durante el cual percibirán rentas de la Seguridad Social (Cada vez más pensionistas percibiendo prestaciones durante un periodo más largo y, al mismo tiempo, cada vez menos
personas cotizando al sistema).
La conjunción de los tres factores: sistema de reparto, envejecimiento de la población y alargamiento de la esperanza de vida hace que la viabilidad del sistema de previsión público tal y como se configura actualmente, se vea ciertamente comprometido en un horizonte temporal, más o menos, cercano.
La Jubilación (requisitos y cuantías actuales)
En el contexto del sistema de pensiones de la Seguridad Social, la jubilación es aquella contingencia que se genera a todos los trabajadores que, a causa de la edad, cesan total o
parcialmente en su actividad laboral (ya sea por cuenta ajena o por cuenta propia).
Dichos trabajadores, en caso de reunir determinados requisitos, tienen el derecho a cobrar una pensión
contributiva con carácter vitalicio de la Seguridad Social, cuya cuantía variará en función de los importes y de los
años por los que hayan cotizado.
Sin embargo, con el fin de garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones, se puede apreciar cada vez
más un endurecimiento de los requisitos de acceso a las mismas, así como una progresiva limitación del importe
de las pensiones públicas en relación con la última nómina percibida.
Actualmente, entre los requisitos generales para acceder a la jubilación ordinaria se encuentra tener cubierto un período mínimo de cotización de 15 años, de los cuales al menos dos deben estar comprendidos en los últimos 15 años inmediatamente anteriores a la fecha del cese en el trabajo (o el día de la solicitud de la pensión, en caso de alta asimilada) y tener cumplidos 65 años y dejar de trabajar.
La cuantía: que porcentaje se aplica a los años cotizados?
Actualmente la pensión viene determinada por el importe de la base reguladora y el porcentaje aplicable a ésta según el número de años cotizados. La Base Reguladora a tener en cuenta para la pensión de jubilación, con carácter general, se calcula dividiendo por 210 las bases de cotización del trabajador durante los 180 meses inmediatamente anteriores a la jubilación (Las últimas 24 bases de cotización se computarán por su valor nominal, mientras que las restantes 156 se actualizarán conforme al IPC. En el Régimen General, se computarán las bases mínimas en los periodos en que no haya existido cotización (integración de lagunas) mientras que en los Regímenes Especiales (por ejemplo, en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) se computarán bases cero.)
Los porcentajes aplicables a la base reguladora según los años de cotización serán los siguientes:
| Años de Cotización | Porcentaje Aplicable |
|---|---|
15 años |
50% |
16 años |
53% |
17 años |
56% |
18 años |
59% |
19 años |
62% |
20 años |
65% |
21 años |
68% |
22 años |
71% |
23 años |
74% |
24 años |
77% |
25 años |
80% |
26 años |
82% |
27 años |
84% |
28 años |
86% |
29 años |
88% |
30 años |
90% |
31 años |
92% |
32 años |
94% |
33 años |
96% |
34 años |
98% |
35 años o más |
100% |
No obstante, hay que tener en cuenta que la cuantía definitiva de la pensión comprende también la aplicación a la cantidad resultante de ciertos límites, consistentes tanto en unos topes máximos legales establecidos, como en la aplicación de los denominados complementos por mínimos que permiten incrementar su cuantía hasta la denominada pensión mínima.
Veamos un ejemplo de un trabajador que se jubila al cumplir los 65 años de edad que ha cotizado 15.769 días en la Seguridad Social y sus bases de cotización de los últimos 24 meses ascienden a 31.200€ nominales, mientras que las correspondientes a los 156 anteriores ascienden a 144.240 euros actualizados según el IPC. El importe de la pensión de jubilación será del 100% al tener más de 35 años cotizados y 65 años de edad, el porcentaje que corresponderá aplicar a su base reguladora será el 100%:
Base reguladora: ((Suma de Bases ultimo 24 meses + Suma bases 156 meses anteriores actualizados según el IPC) /210) = ((31.200 € + 144.240 €) / 210) = 835,42 €
Porcentaje aplicable = (15.769 días / 365 días ) = 44 años ( La fracción se asimila a año completo.)
Pensión Jubilación = 835,42 € x 100%= 835,42 €
Podemos ver claramente qué aunque este trabajador haya cotizado toda su vida, la pensión que le queda es bastante baja y si no tiene un producto que contribuya con un capital adicional, verá mermado su nivel de vida y no podrá disfrutar de la tan ansiada jubilación.
Asimismo, es fundamental planificar correctamente nuestra jubillación, contando para ello con varios productos y varias modalidades que se ajustan a su estilo de vida.
Productos para la Jubilación: ¿Cuándo empezar a ahorrar?
Entre los productos considerados idóneos para planificar la jubilación y que se integran dentro del sistema complementario de previsión social, se encuentran principalmente los seguros de vida ahorro (planes de jubilación, seguros de rentas, unit linked, planes individuales de ahorro sistemático, planes de previsión asegurados…) y los planes de pensiones en sus distintas modalidades.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, según sus características, determinados segmentos de edad se inclinan a favor de unos u otros productos dependiendo, por ejemplo, del grado de aversión al riesgo (binomio riesgo-rentabilidad), de la posibilidad de rescate (que supone una condición importante para la gente joven), de la fiscalidad (que es interesante para todas las edades pero que es más apreciada en edades medianas y mayores), de los límites de aportación (que perjudican a los ahorradores que inician la planificación tarde y necesitan hacer aportaciones considerables para tener una vejez digna)…
La planificación de la jubilación debe empezar lo más pronto posible. Muchos clientes posponen, por falta de información, su plan hasta después de tener hijos, después de la compra de una vivienda, después de lo que sea que surja mañana… Sin embargo, la demora en ahorrar para la jubilación producirá dos posibles efectos alternativos: Disminuirá significativamente el total de los ahorros disponibles en el momento de la jubilación e incrementará el nivel de esfuerzo para ahorrar, esto es, para conseguir, en menos tiempo, el mismo plan objetivo que una persona, de características similares, que haya empezado antes. En definitiva, cuanto más tarde comience a ahorrar una persona, más esfuerzo requerirá ese ahorro para llegar a los objetivos deseados. Veámoslo con un ejemplo:
Ejemplo A - ahorro durante 30 años: |
Si una persona destina durante 30 años 3.500 euros anuales a la jubilación (considerando una rentabilidad anual del 4%) dispondrá al final del periodo de un capital de 196.297,28 euros. |
Ejemplo B - ahorro durante 15 años: |
Si esa misma persona aportara la misma cantidad durante 15 años, (y sobre la base de la misma rentabilidad), obtendría un capital de 70.082,55 euros. |
Ejemplo C - nivel de esfuerzo para ahorrar: |
Por otra parte, si esa persona quisiera conseguir el mismo capital ahorrado en el primer supuesto (durante 30 años) mediante el ahorro realizado sólo durante 15 años, la cantidad que debería destinar a ello, es decir, su esfuerzo ahorrador, debería ser mucho mayor: 9.803,30 euros anuales. |
Comparando las dos primeras situaciones se puede apreciar que, ahorrando el mismo importe anual durante el doble de tiempo, la persona obtiene casi el triple de capital acumulado.
Cuando estamos planificando para la jubilación lo hacemos, normalmente, para un horizonte lejano, esto es, estamos ahorrando e invirtiendo en activos a largo plazo. Sin embargo, a partir de los 50, al tener un horizonte temporal más cercano, es importante hacer un análisis de todo lo planeado hasta la fecha y tomar decisiones con el fin de conseguir el importe objetivo necesario para mantener el nivel de vida durante la jubilación.Una vez analizada y definida nuestra situación patrimonial, así como la probable evolución de dicho patrimonio, objetivos fijados y posibles eventos que pueden afectar la composición del patrimonio, debemos elegir entre aquellos productos que nos permitan generar la combinación óptima de los mismos para alcanzar los objetivos propuestos. La determinación de esa combinación óptima de activos para alcanzar un determinado resultado, o una cadena de objetivos a lo largo del tiempo, exige la aplicación rigurosa de los principios conceptuales de la gestión de finanzas personales.
Consulte con su asesor de seguros qué producto se adapta mejor a sus objetivos y estilo de vida. En nuestra agencia tenemos a un equipo de profesionales preparado para asesorarle.Contacte con susana.dias@tvtseguros.com para empezar hoy mismo con la gestión personalizada y segura de sus finanzas personales.
Recuerde que si es Usted residente en España y tiene nacionalidad alemana / austríaca / suiza / francesa o inglesa, tenemos un equipo de profesionales disponible para asesorarle en su propio idioma.En el cuadro siguiente, podrá observar los diferentes productos disponibles para la planificación de su jubilación:
| PRODUCTO
(clique en el producto para conocer más)) |
RENTABILIDAD GARANTIZADA | LIQUIDEZ | REPERCUSIÓN FISCAL | |
|---|---|---|---|---|
| PRIMAS/APORT. | PRESTACIONES | |||
| PLANES DE JUBILACIÓN | SÍ |
NO |
NO |
Rendimientos Capital Mobiliario Base Imponible Ahorro |
| PLANES DE PENSIONES INDIVIDUALES | En función de la modalidad contratada |
NO (1) |
SÍ (Reducción Base Imponible IRPF) (2) |
Rendimientos Trabajo, Base Imponible General |
| PLANES DE PREVISIÓN ASEGURADOS (PPA) | SÍ |
NO (1) |
SÍ (Reducción Base Imponible IRPF) (2) |
Rendimientos Trabajo, Base Imponible General |
| PLANES INDIVIDUALES DE AHORRO SISTEMÁTICO (PIAS) | En función de la modalidad contratada |
SÍ |
NO |
Rendimientos Capital Mobiliario Base Imponible Ahorro (3) |
| UNIT LINKED | NO |
SÍ |
NO |
Rendimientos Capital Mobiliario Base Imponible Ahorro |
| RENTAS VITALICIAS INMEDIATAS | SÍ |
SÍ |
NO |
Rendimientos Capital Mobiliario Base Imponible Ahorro (4) |
1 Sólo en caso de jubilación, fallecimiento, invalidez, dependencia, desempleo de larga duración o enfermedad grave.
2 De acuerdo a los límites establecidos en la legislación vigente.
3 Exención de los rendimientos si se cumplen los requisitos establecidos en la legislación vigente.
4 Aplicación de coeficientes de tributación, tributando sólo un porcentaje de la renta cobrada.
Quizás le interese conocer el Anteproyecto de Ley de Reforma de la Seguridad Social, para ello haga click aqui.